Quiza mi vocación se decidió un tanto presionada por las circunstancias...
No había escuelas de periodismo. Son mucho más recientes. No sé qué se enseñe en ellas, yo tuve que formarme trabajando...
Se me cerraban las puertas y tenía entonces que arriesgarme mucho. Mucho más que los periodistas de todos colores y ambiciones que conocí durante esa época. A mí no me daban libertades. Me decían que como mujer periodista sólo podía hacer esto y esto...
En aquellos tiempos las mujeres, todavía menos que hoy, no eran consideradas plenamente capaces...
Nosotras desde CIDAL hemos logrado cabiar la imagen conocida de María, nuestra amada señora no es modelo para la mujer repimida y obediente...
En opinión de Sylvia Marcos, Betsie se mostraba un poco desconfiada con la gente que llegaba al Centro de Documentación, quería que se investigara bien de quién se trataba y sobre todo los préstamos de publicaciones tenía especial recelo. Pero recordemos su experiencia durante la guerra cuando los nazis quemaron su trabajo de diez años. Es probable que le afectaba todavía, además de que un proyecto como CIDHAL, que estaba recopilando por primera vez toda la información sobre la situación de las mujeres en América Latina y Europa, tenía que cuidarse.
Hay mucha gente que ignora (o así parece) que en la vida hay muchos objetivos a lograr, innumerables metas a seguir, un sinnúmero de realizaciones a cumplir, y que gracias a ellas la existencia en su proceso se llena de grandes experiencias y satisfacciones...